Etica profesional.
Nuestra conducta como profesionales se basa en el más
escrupuloso respeto a las normas que presiden el ejercicio
de la abogacía, que hacemos extensivas a cualquiera
de los servicios empresariales que prestamos.
De este modo el CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE LA
ABOGACÍA constituye nuestro libro de cabecera e inspira
nuestra conducta tanto para con nuestros clientes como para
con los contrarios y, por supuesto, con el resto de profesionales
con los que tratamos.
Partiendo de estos principios consideramos que cada asunto
que se nos encomienda
debe estar basado en un MUTUO Y LIBRE
ACUERDO, en el que tan importante es el encargo del cliente
como la ACEPTACIÓN DE LA FIRMA, por ello no se aceptan
indiscriminadamente todo tipo de asuntos y rehusamos aquellos
que, de una forma u otra, no se ajustan a nuestro CÓDIGO ÉTICO.
[Indice Nuestros valores]
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